Cuando hablamos de herrería, la mayoría piensa en entradas y exteriores… pero déjame decirte que las puertas de herrería interior son una joya para darle carácter a cualquier espacio dentro de casa. No solo separan ambientes, también aportan un toque decorativo único y pueden hacer que un espacio común se sienta especial.
En interiores, la herrería tiene la ventaja de no sufrir tanto desgaste por clima, lo que abre la puerta (literalmente) a diseños más atrevidos, combinaciones con vidrio y acabados más delicados.
Mejores tipos de puertas de herrería interior
- Puertas con vidrio transparente o esmerilado – Perfectas para dividir ambientes sin bloquear la luz.
- Diseños tipo industrial – Con perfiles delgados y patrones geométricos, ideales para lofts y casas modernas.
- Puertas corredizas de herrería – Aprovechan espacio y añaden un toque contemporáneo.
- Modelos decorativos ligeros – Menos robustos que los de exterior, pero con detalles elegantes y personalizados.
¿Dónde queda mejor una puerta de herrería interior?
Te cuento algunos de mis lugares favoritos para instalarlas:
- Entre la cocina y el comedor – Con vidrio transparente, mantiene la conexión visual pero ayuda a contener olores.
- Entrada a la sala – Un marco de herrería con vidrio puede convertirla en un acceso imponente.
- Habitaciones o estudios – Para quienes buscan un acceso original y diferente al de las puertas de madera.
- Divisiones de pasillos o escaleras – Añaden seguridad y estilo en un solo elemento.
Medidas comunes de las puertas de herrería interior
- Puerta simple estándar: 80 cm a 90 cm de ancho x 2.00 m a 2.10 m de alto.
- Puertas dobles interiores: 1.40 m a 1.60 m de ancho total x 2.10 m de alto.
- Puertas corredizas: de 80 cm a 1.20 m de ancho por hoja, altura de 2.10 m.
- Puertas con paneles fijos laterales: perfectas para divisiones amplias de salón.
¡Explora más diseños!
Una puerta de herrería interior transforma cualquier rincón en un espacio con carácter. No es solo una división, es un detalle que habla de tu estilo.
Preguntas frecuentes
Sí, normalmente se usan perfiles más delgados para facilitar el manejo y no sobrecargar las bisagras.
Por supuesto, en interiores hay más libertad para experimentar con tonos claros, dorados o incluso colores vivos.
Sí, pero siempre recomiendo vidrio templado o laminado por seguridad.
Claro que sí, se adaptan a distintos tipos de marcos y estructuras.
Muy poco, basta con limpiar el polvo y, si acaso, repintar cada varios años.
Con vidrio laminado o doble acristalamiento, ayudan bastante a reducir el ruido entre ambientes.





























